A favor
Expresan la identidad cultural y la libertad de creencia.
En contra
Difuminan la línea entre la religión y la neutralidad del Estado.
Fragmentos anónimos, traducidos cuando se indica.
“Permitir manifestaciones religiosas en lugares públicos garantiza la laicidad del Estado.”
“Es común ver estatuas de la Virgen María o cruces en espacios públicos.”
“Los lugares administrados por el Estado ya no pueden contener símbolos religiosos.”
“No, realmente no. Al menos nunca he visto un solo símbolo religioso en una escuela o tribunal.”