A favor
Todos merecen libertad de creencia, incluso para no creer.
En contra
Negar la fe puede parecer irrespetuoso a quienes la consideran una verdad sagrada.
Fragmentos anónimos, traducidos cuando se indica.
“También debe mostrarse respeto hacia el otro lado, ateos y no religiosos.”
“Las creencias no religiosas han sustituido a las religiosas al organizar la sociedad y dar propósito vital a las personas.”
“No los odio por no creer en Dios, ¿por qué no pueden aceptar que yo sí tengo fe?”
“Respetamos a las personas, no a las ideas.”